Este no es un relato cualquiera, mucho menos un relato bien escrito...pero, es lo que es.

AndrĂ©s Parra del Riego estaba parado en la escena del crimen, Ă©l no querĂ­a salir de casa-tenĂ­a un mal presentimiento-, pero no...evadiĂ³ esa importante señal(Yo, El Escribidor, suelo pensar que los presentimientos son regreso al pasado para arreglar un asunto fallido, por lo tanto un dejavĂº en forma de presagio). 

AndrĂ©s saliĂ³ como todas las mañanas a caminar por el parque de su casa-una zona exclusiva-, esta costumbre era reciente y tenĂ­a un porquĂ©: una bella niña de 18 años mĂ¡s o menos, que usaba unos 'shorts runners' que llevaba puesto todas las mañanas al salir a correr,, que dejaban nada a la imaginaciĂ³n. El joven luego de la grata caminata se encaminĂ³ a la pastelerĂ­a mĂ¡s cercana, gran sorpresa se llevĂ³ cuando encontrĂ³ a la  niña de los 'shorts' dentro del establecimiento, hizo un ademĂ¡n a la bella joven y se acercĂ³ a la caja para pedir una torta del triple de calorĂ­as de las que habĂ­a quemado en la caminata.

DepartiĂ³ un par de palabras con la muchacha, la invitĂ³ a salir al instante  y ante una negativa solo atinĂ³ a insultarle  por haberle dañado el ego, empero no recibiĂ³ ninguna rĂ©plica por parte de la joven mĂ¡s bien fue algo asĂ­ como una amplia sonrisa. Molesto por no haber comido su torta hipercalĂ³rica y haber sido rechazado decidiĂ³ no ir a trabajar para quedarse en casa-total Ă©l era el jefe-, para desahogarse con  unas cuantas pelĂ­culas de autosatisfacciĂ³n, una crema lubricante y una de sus manos eran la amante perfecta para ese dĂ­a. AndrĂ©s tenĂ­a el volumen de la TV al mĂ¡ximo, y entre jadeo y jadeo oĂ­a unos golpes en la puerta principal…'Pobre AndrĂ©s, el solo querĂ­a desechar la frustraciĂ³n de haber sido rechazado por dĂ©cima vez en lo que iba del mes'. Los golpes en la puerta eran cada vez mĂ¡s fuertes y su agitaciĂ³n cada vez mayor, los jadeos de la pelĂ­cula se confundĂ­an con sus jadeos y gritos, un golpe mĂ¡s fuerte y el estado de excitaciĂ³n llegĂ³ al tope, la puerta dejĂ³ de sonar.

AndrĂ©s, ya mĂ¡s calmado, fue a la entrada de su casa, y vio un charco de sangre, de inmediato retrocediĂ³ por lo asustado, dijo unas palabras para saber si aĂºn habĂ­a alguien detrĂ¡s (con vida)...el silencio reinaba detrĂ¡s de la puerta. Asustado y tembloroso abriĂ³ la puerta lentamente-se oĂ­a el suave rechinar de la puerta-un grito ensordecer de AndrĂ©s al reconocer a la persona que yacĂ­a inerte en la entrada, aĂºn estaba caliente (el cuerpo de la otra persona), le tomĂ³ el pulso y nada...un corte profundo en el Ă¡rea lumbar y el blue jean con el ‘culotte’ por debajo de las rodillas era todo lo que podĂ­a observar el asustado joven. AndrĂ©s la mirĂ³ horrorizado, era la pequeña joven con signos de haber sido cruelmente ultrajada, Ă©l se desesperĂ³, se jalĂ³ los cabellos, caminĂ³ de un lado a otro, se hiperventilaba y sentĂ­a que ya no tenĂ­a aire. En su desesperaciĂ³n se agachĂ³ le dio media vuelta al cuerpo de la joven-sin importar las huellas que podĂ­a dejar en el cuerpo de la niña-, le tocĂ³ la cara, los senos, el abdomen las manos…y fue allĂ­ cuando se dio cuenta que habĂ­a una nota en la mano izquierda de la joven(a puño cerrado):

Me desgraciaste la vida, con tu carita de niña inocente…niña inocente ja! Yo te dije, me la ibas a pagar ¿QuĂ© mejor que esto? Todo estĂ¡ escrito, todo es parte del destino. Ahora tu amiga vendrĂ¡ en cualquier momento y verĂ¡ a tu vecino, tĂº le contaste que Ă©l te amenazĂ³…”

Apenas acabĂ³ de leer sintiĂ³ unos pasos fuertes y veloces…se levantĂ³ del suelo, levantĂ³ la mirada y pudo ver a la amiga de la difunta flanqueada por dos agentes policiales, sus ojos parecĂ­an desorbitados y sus labios pĂ¡lidos. La amiga de la niña fue directamente hacia AndrĂ©s y lo cogiĂ³ de su remera con ambas manos y tirando de el con mucha fuerza le gritaba ‘¿QuĂ© has hecho maldito enfermo?’ cayendo en un profundo y suave estado inconsciente…

Esta historia al parecer no tiene aĂºn un final ¿valdrĂ¡ el esfuerzo seguir con el relato? Necesito comentarios de censura o aprobaciĂ³n, Gracias