Me dijo que sería hermoso pasar el resto de su vida a mi lado…
No tengo idea de cómo la conocí, pero ahora flasheo esos momentos a su lado como si hubiera sido ayer, fue ayer. Tengo la descripción exacta de su precioso rostro, pero prefiero decir que se parece a ti, claro, solo si eres mujer. La primera imagen que penetra mi mente es cuando ella tocó la puerta de mi habitación:
Ella: Hola, ¿puedo entrar?
Yo: Claro, pasa
Ella: Hola
Yo: Hola –estaba recostado en la cama.
Ella: Necesitaba escapar del bullicio
Yo: Yo ya estaba aburrido, por eso vine a descansar un rato
Ella: Pues…¿puedo acostarme contigo?
Yo: Disculpa, no tengo ganas ni de tener sexo
Ella: No no…yo me refiero a compartir la cama
Yo: ah claro, la cama es grande, adelante
Ella: Gracias – se saca los tacos y se acuesta a centímetros de distancia de mí.
Ella: Oye, ¿no quieres conversar un rato?
Yo: ¿Para qué crees que he venido a acostarme? – con un tono burlesco
Ella: ah ok, disculpa – soltó un suspiro
En ningún momento abrí los ojos, es más, ya cuando estaba a punto de caer rendido ante un sueño profundo, sentí una mano que rodeaba mi cintura. El cuerpo de ella se fue acercando lentamente hacia el mío, hasta que pude sentir su respiración en mi nuca, seguido de un beso. No es que yo haya sido criado a la antigua, pero eso que hizo la joven realmente me desconcertó, ¿eso no era propio de los hombres? Solo tenía los ojos abiertos y empecé a sentir calor en el cuerpo. Cada tres o cuatro minutos oía un suspiro, como invitándome a darme la vuelta y tomar el control de la situación, creo haberme sentido dominado. Ella dejó los suspiros de lado, y trató de cambiar la estrategia estrategia cruel, ésta bajó la mano que se ubicaba en mi cintura hasta la parte anterior de mi muslo derecho, muy mala idea. Justo esa noche llevaba unos pantalones una talla menor a las que acostumbraba y ya me estaba empezando a apretar en la entrepierna, hice como que bostecé y me recosté boca abajo, peor idea, ya no sabía cómo acomodarme sin sentir presión.
Ella desistió y se dio media vuelta, apenas sentí un movimiento ladeé mi cabeza y la miré de reojo, y la impresión fue más o menos como un ‘Ala mierda, que cuerpo y que hermosa cabellera’, rápidamente creé 3 opciones mentales:
Está borracha o drogada [Lo cual no parecía posible, ya que ni su voz ni el olor podrían asegurarme ello]
( Está loca [si esta afirmación era cierta, pues yo amanecería como pollo a la brasa de pueblo joven. En 16 partes]
Está carente de afecto o quiere sexo [valgan verdades, parecía la opción más coherente]
Creo que debo apreciarme un poco más, para no pensar en ese tipo de probabilidades que dañan mi autoestima, en tal caso y para mejorar la escena, ella quería estar a mi lado porque me veía como un Adonis. Regresando al relato, me quedé atónito al verla de verla de costado, ver como sus caderas trataban de insinuarme algo más allá de la lujuria, me estaba inspirando mucha ternura. De pronto suena el bendito maldito celular, era la alarma. La muchacha dio media vuelta al instante y me miró directamente a los ojos:
Ella. ¿No contestarás la llamada?
Yo: No, no es llamada, es la alarma del celular – deja que la apague
Ella: Seguro y es tu novia, pero no quieres contestar – estaba tanteando mi estado sentimental
Yo: No tengo novia – apagando la alarma
Ella: Ahh, oye…
Yo: Dime
Ella: Que bonito eres – sonriendo al mirar mis labios y mis ojos repetitivamente
Yo: Son tus ojos, virola de mierda bonita – fingiendo una sonrisa, tal como decapitado
Ella: No, es verdad, tu perfil es como el de los luchadores Romanos
Yo: Ah mira, muchas gracias eres una basura, los romanos tenían un perfil de mierda por los golpes recibidos en batalla Tú también eres muy bonita.
Ella: quiero besarte…
Yo: ven a mí
Y fue cuando se estaba acercando a mí que algo sentía blandito, pues pensé que ella debía ir por lo menos una vez a la semana al gimnasio para tonificar ese cuerpo. Pero no, los rayos solares acariciaron mis párpados, y esa bella mujer que a mi lado estaba se transformó en mi almohada, es verdad, hubiese tenido nuevamente un amorío de aquellos con ella si no fuese por el sol. Siento haberte desilusionado si pensabas que esto estaría cargado de sexo, de todas maneras no concibo la idea de que alguien se toque leyendo algo y también discúlpame si eres de las personas que creían que esto acabaría con mucho amor, así como lo que escribo bajo el seudónimo de #Nopoeta en Twitter. Solo espero que el día de hoy esa almohada y mi mente hagan del próximo sueño, una realidad.


0 Comentarios