Apago el televisor. Me toco la cara. Miro a los lados. Pongo las manos en el reposo del sofá, como para levantarme. No lo hago. Me cruzo de brazos. Mi perra me ve. Me mueve la cola y seguidamente me rasca la pierna. Yo sé que es para cargarla, le doy una patada. Huye aullando. Tocan la puerta. Digo que pasen. Me gritan que no tiene llave. Es mi hermana. Me levanto del sofá. Y se cae el control remoto que en mis piernas se encontraba. Lo miro por unos segundos. Espero que se levante por cuenta. No lo hace, yo no lo hago. Otra vez tocan la puerta. 'Ya voy', grito. Saco la tranca de la puerta. Quito todos los seguros. Abro la puerta. Me dice que soy un idiota.

Le digo gracias. Ella se dirige a la cocina. Al parecer es alérgica, porque sale al instante con escozor. Veo detenidamente un cuadro de la sala. Estoy tan lento por frío y aburrimiento. De pronto tengo una manta entre mis brazos. Es de color verde jade. Camino con la manta hacia la cocina. Golpeo la puerta vaivén. Me acerco a la refrigeradora de dos puertas. Esta como nueva, vacía. Bueno, ni tanto, tiene latas de cerveza. Cojo una cerveza. Cierro la "refri". Doy media vuelta y me dirijo nuevamente hacia el sofá. Listo, sentado y viendo la pantalla apagada de la Tv. Dejo la cerveza en la mesita de al lado. Aprecio el control en el suelo y nada que se levanta. Mi hermana me dice para salir a comer. Le digo que no tengo hambre. Ella se va. Nuevamente salió sin llave. Recojo el control del suelo. Le faltaba una pila. Uso mis poderes para levantarla. Parece que fallan, porque nada pasa. Levanto la pila y acomodo en el control. Enciendo la TV. Presiono dos botones al azar. Al parecer es porno. Una mujer está desnuda sobre un hombre. Ellos sudan. El control se cae de nuevo. Mi pantalón se marca. Me empieza a dolor la entrepierna. Tan aburrido que hasta eso me cansa. Tomo la lata de cerveza. La pongo dentro de mi pantalón. La hinchazón baja. Me quedo dormido. Habrá pasado una hora. Me levanto estornudando. Me doy cuenta que la lata sigue en mi pantalón. Meto la mano. Saco la lata. Toco mis partes íntimas. Tengo dos pasas y una pequeña oruga. Me asusto y eso me despierta. Me levanto rápido. Y corro al cuarto de baño. Aparezco con ropa de torero. Me bajo la bragueta. Hago la operación para miccionar. No puedo. Intento masturbarme para calentarlo. No da resultado. Abro la perilla de la ducha de agua caliente. Sale un líquido pegajoso y amarillo. Recuperé el calor, me siento más tranquilo. Dejo la perilla abierta. Salgo del cuarto de baño. Ya tengo ganas de dormir. Aún es de día. Voy a mi cuarto. Veo mi cama. Cambia de formas por cada segundo. Está girando en sentido horario. Algo no anda bien. Vuelo hasta mi cama, con unas alas pequeñas. Esto se hace cada vez más raro. Se el motivo. Levanto la sabana. Acomodo la almohada. Me quedo profundamente dormido.
Y bueno lo que sigue es lo que comúnmente llamamos "realidad", esos sueños extraños e inconexos, que son solo fotografías que el cerebro enlaza de manera inconsciente.