Estuve leyendo un excelente libro que se titula "La llave"(Joe Vitale), del cual hablaré en otro post. Gracias a este libro recordé de algo que hablé un buen día con una amiga muy querida: la telepatía, ella no desmerecía mi suposición, pero aseveraba que todo se debía a "sentir la presencia", a lo que yo le dije: "¿qué, un sexto sentido?" y me reí. Para lograr que ustedes entiendan a lo que me refiero les contaré donde se desencadena mi inquietud aún no resuelta, obviando los sucesos irrelevantes que poco recuerdo. Era un día martes, o miércoles...si, martes(trivial) yo iba en automóvil de regreso a casa,  pasaba por la vía expresa, con poco tráfico y con clima frio(17° celsius).

Un punto importante, en esta oportunidad yo no manejaba, estaba justo detrás del asiento del piloto, si mi memoria no falla. Veía como los autos rebasaban los 140 kph por el carril izquierdo y por momentos observaba en muros aledaños pintas de aparentemente "muchachitos inconscientes" llamados graffers (ver imagen ¿ven?), una abominación, un ataque directo al ornato de la ciudad. De pronto, pude ver como se acercaba uno de los buses amarillos del metropolitano-relativamente vacío- y me quede observando a una señorita muy bella, de entre los presentes era fácil resaltar su belleza(no la describiré en este momento), el carro donde yo estaba, iba a la misma velocidad que el ómnibus, por lo que no duró poco la fantástica vista que tenía en aquel momento. ella tenía la mirada-si no me equivoco- enfocada hacia el frente, yo quería verla directamente a los ojos y sonreirle. Empleé el tan famoso "enfoca la mirada" para atraer su atención-por así decirlo-, empero eso no fue suficiente para que el cuello de la chica girara 90° a la derecha para verme. ¿Qué debo hacer?-me pregunté, mis ojos se ponían rojos e hinchados al no rifar ni el más instantáneo parpadeo,nada[...] hasta que decidí llamarla con la mente, así es, con la mente. Aunque suene incoherente, ficticio y posiblemente estúpido ello funcionó, recuerdo haber dicho un par o un poco más la palabra "mírame" y como por arte de magia la joven viró la cabeza y su mirada se detuvo en mi, directamente en mi. Por último, no dejé de mirar a esa mujer y esbocé una victoriosa sonrisa. 


Pues bien, yo no creo que sea tan simple como un sencillo sentir, considero que hay una fuerza aún no explorada que mueve a las personas. Pueden llamarla misticismo, ley de la atracción o como yo le digo "conexión mental"; el hecho es que el Universo es tan complejo que no podrá ser penetrado, descubierto  a ciencia cierta por el hombre. Tu lector, que estás leyendo mi relato, debes haber pensado o pasado por este tipo de circunstancia por lo menos una vez en tu vida, posiblemente te preguntarás porque sucede o como sucede. No podría darte una explicación científica y mucho menos metafísica en este preciso momento sobre este asombroso tema, pero ne documentaré sobre estos sucesos para poder debatir con usted.