se divisa tu hermosura
pueden verse los destellos
hasta una tormenta absurda.
Es una tarde aciaga
donde el sinsabor se acuna
yo sentado en mil lamentos
por ideas que copulan,
que copulan la distancia
que a nuestras almas desnudan
y el deseo de tenerte
en mis labios ¡fiel intrusa!
en mis labios ¡fiel intrusa!
ya el calor del fotograma
se deshace en penumbras
se desliza el silencio
entre llamas de ruptura.


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