Y bien llegó el gran momento, ahora que recuerdo bien no había comprado prendas de vestir, estaba con una remera negra marca ‘dunkelvolk’, el único blue jean que tenía y unas zapatillas tipo golfista-un verdadero desastre en vestimenta-, acompañado de un buen amigo, el cual tuvo que romper su ‘alcancía de cerdito’ para acompañarme (larguirucho, acné en rostro y cabellos desordenados). Ese día yo estaba pensando una y mal maneras para entretener a la linda niña de ojos grandes color café, para que ella se lleve una muy buena impresión de mí y me dé la oportunidad de verla en otra ocasión. Bueno, yo siempre adelantándome, estresándome sin sentido; mi amigo era más despreocupado solo me preguntó si la amiga de mi ‘Novia no Novia’ era bonita, yo no tenía idea de cómo era la otra niña, pero le dije que era hermosa. Bien retomando la cita doble, llegué con mi amigo a la discoteca-había recibido como tres llamadas de Mafer antes de llegar- allí estaba ella con su amiga y por alguna razón-que en breve me di cuenta- flanqueada por dos muchachitos bien vestidos y bien parecidos…’maldita sea ¿tanto me demoré?’.

Me acerqué a ella, le di un besito y le hice un gesto como preguntando quienes eran esos muchachos, Mafer me dijo que eran nuestros reemplazos para que su mamá se vaya… ¿ah?  Que como demorábamos tenía que pedirle ayuda a ellos para que su mamá no pensase que le ocultaba algo, en fin todo un embrollo, de todas maneras conocí a su mamá y todo bonito. Primera vez que iba a esa discoteca, y para ser sincero primera vez que iba a una, había una cola parecida a las que hacían en el primer gobierno de Alan García por las compras de alimentos y yo sin un tema de conversación (había quedado nublado). Ella me hablaba de miles de cosas que pasaba en su colegio desde los amigos que tenía hasta las travesuras de niña que hacía, mi reacción a ello era sonreir acompañado de un constante tic en los labios-que nunca me había sucedido-, calmado por una buena mordida(y la cola que avanzaba como procesión). Ya casi en la entrada del lugar y con más ‘cancha’ le hacía bromas que le hacían reir, inclusive ya recibía miradas coquetas de su parte.

A pesar de ser una discoteca tuve tiempo para poder conversar con ella de unos cuantos puntos que me interesaban saber, como para ir conociendo un poco más a mí ‘futura enamorada’. Y fue en un momento de canción lenta y con letra no recordable que me contó que sus padres estaban divorciados y que ella vivía repartida por horarios con sus padres, en ese entonces ello me dio pena-en mi casa me habían enseñado que la familia siempre debía estar unida-, y para cambiarle de tema le pedí ir por una bebida. Fuimos a la barra, yo pedí una bebida con alcohol y ella ‘un no recuerdo’ conversamos en un espacio solo para los dos le conté muchas cosas de mi vida, por momentos me señalaba riendo a algunas parejas que se besaban y demás-es ahora luego de unos años que me doy cuenta que era una señal-, con bebida encima le dije muchas cosas bonitas que ahora recuerdo pero que no deseo plasmar, porque ya no las siento. Minutos y tragos más tarde ella me empezaba a pedir probar un poco de mi trago, yo me negaba y ante sus insistencias no me quedó otro remedio que dejar el vaso detrás de mí en una especie de baranda-es preciso en este momento resaltar que estábamos en el puente que conectaba la barra con la zona ‘VIP’-, ella pegó un poco su cuerpo al mío para poder quitarme el vaso y fue allí cuando sin dudarlo le di un beso en la boca, ella retrocedió(tal vez se asustó, solo ella sabe) yo ni me acerqué ni le dije nada…solo un silencio por unos minutos nos acompañó. No cuento más de ese momento, ya que al parecer mi cerebro ha depurado parte de esa escena, y lo que sigue también ya que no la volví a ver, a pesar que su voz llegué a escucharla hasta unos meses después de esa noche...

Aún puede que este relato resulte poco pertinente para este título y es que aún no lo doy por concluido, espera la cuarta parte de ‘No soy tu padre’ y si puedes comenta, te agradezco por leer’