Me ves con una mirada desconcertada como quien dice: ¿Yo que hice?, y yo sin titubear te digo que solo te estoy observando detenidamente, dibujo una sonrisa en mi rostro y recuerdo el día en que nos conocimos.
Fue un día soleado de invierno-contradictorio para algunos, una señal para mi-, tu llevabas unos blue jeans ajustados, un top que dejaba a la vista tu pequeño ombligo, slaps y un bolso de playa en el antebrazo derecho.
"Te presento a Adriana" fue lo único que logré oir, luego de ello mis sentidos se entorpecerían, solo pude estrechar tu mano y observar como te se secabas el sudor de mi mano en tu ropa, ahora me rio de aquello. Si la memoria no me falla para volver a verte tuvo que pasar dos largos y forzados meses, esa vez te pedí tu número de teléfono, tu me dijiste: te doy mi pin,
Que tal retrospectiva he traído a colación, y lo hago debido a la magnitud del aprecio que tengo hacia ti, siguiendo con el recordaris[...] recuerdo-valga la redundancia- que la segunda vez que te invite a salir recibí un "puede ser", que tras dos días de insistencia se convirtió en un "Por suspuesto". Planeé una velada perfecta, y como nada es perfecto todo me salió mal y es preciso enumerar todo lo que me sucedió ese día, ya que es parte del recuerdo:
-Me afeité mal la barba y tuve un corte de 3 cms
-Mis camisas estaban húmedas
-Una de las llantas delanteras del auto estaba baja
-La reservación que tenía en el Restaurant citado fue mal tomada por el personal administrativo
A pesar de todos esos inconvenientes te tomaste la molestia de ir con un taxi hasta mi casa(un poco lejos), llevar un buen vino y todo con la misma carita de felicidad que mostraste el día en que te conocí, que sencillez la tuya. Comimos rico-fetuccini a lo alfredo-, luego vimos una una película de comedia dramática, mientras degustábamos del buen vino con un queso pastor. A veces pienso que todo está escrito, que las cosas suceden porque asi esta destinado, porque de esa forma te abre un camino, un camino que muchas personas no saben aprovechar y al tratar de evadirlo caen rendidos lamentándose. Así es, porque si no me hubiera sucedido esa serie de hechos nefastos creo que no hubiese tenido el valor de besarte, de decirte cosas bonitas al oído, incluso no hubiese podido llevarte en mis brazos hasta mi dormitorio y recostarte en ella(al menos no de esa forma ni en esa ocasión), debo aclarar que no te toque ni un pelo al acostarte, mi único pecado fue verte con dulzura y darte un besito en la frente. Ahora me detengo a hacer un balance y me doy cuenta que eres tranquila y extrovertida a la vez, inteligente e inocente, sencilla y bella...no se cual mezcla fue la que más me impactó y no me he detenido a pensar en eso, no lo haré. Te veo, miro al cielo, te veo, miro al suelo, te veo, miro a los costados, tal vez para grabar tu rostro en mi mente, tal vez para rescatar cada instante a tu lado o tal vez para desnudar tu alma.


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