Una mujer de esas proporciones fue suficiente para que él gire su cuello 180°, mientras sin darse cuenta seguía acelerando el automóvil. Su acompañante le insistía que frene; pero él ,hipnotizado por la belleza de la dama que aparecía en la ventana posterior le era imposible escuchar cualquier sonido de su entorno. El aceleraba con mayor intensidad, la acompañante viró la cabeza aterrorizada para saber que era lo que cegaba al muchacho, todo fue en vano porque no lograba observar ni un pequeño distractor. Solo se oyó un ruido sordo, en la parte posterior del auto y el muchacho recuperó la cordura; Fue muy tarde los dos vieron una luz demasiado brillante frente a ellos. Los cuerpos fueron encontrados un día después : el joven, su acompañante y un cuerpo en descomposición...
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