Esta era la historia de un pescador de rasgos orientales(no recuerdo su nacionalidad) que todos los días iba a la ciudad cargando dos grandes baldes repletos de cangrejos, un campesino que siempre lo veía pasar por sus tierras de cultivo lo miraba cada día con cierto asombro por un motivo muy especial
Pescador: Por supuesto señor- Esbozando una sonrisa
Campesino: Siempre lo veo caminar por mi chacra con dos baldes de cangrejos, pero ¿Por qué uno de los baldes está sellado y el otro no?
Pescador: Pues no se si deba decirle, ¿puedo confiar en usted?
Campesino: Claro noble caballero- Ansioso por tener una respuesta
Pescador: Mire usted, los cangrejos que llevo en el balde sellado son japoneses, si yo me atreviera a llevarlos a la ciudad en un balde con algún orificio ellos unirían fuerzas para poder escapar y por ende ser libres, dicen por ahí "La unión hace la fuerza"...
Campesino: Pero, Pero ¿y los cangrejos que están en el balde descubierto?- interrumpiendo el relato
Pescador: No se impaciente, los cangrejos del otro balde son de Korea del Norte, si por casualidad uno tratara de escapar todos o la mayoría se uniría para detenerlo y llevarlo a lo más profundo del balde.
El campesino se queda asombrado y trata de asimilar lo que había escuchado, mientras que el pescador sigue su camino y va desapareciendo poco a poco por la inmensa área de cultivo.
No doy por concluida mi entrada si antes hacer una reflexión "Cuando veas que un familiar, amigo, conocido está surgiendo dale ánimos para que siga continuando con sus proyectos e incentiva a los demás a que logren sus objetivos a base de mucho esfuerzo, dedicación y una de las cosas mas importantes la determinación"


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